Nuestra profesión es generacional, es nuestro deber como apasionados y buenos profesionales, asesorar, guiar y nutrir al cliente de todo nuestro conocimiento.

 

  • PRIMERO: Vaciar tu mente de la información recibida, información que se recibe de manera involuntaria mediante publicidades, no guiarte por modas de materiales, marcas y dirigirte a una tienda, realmente, especializada en descanso. Sé y siéntete libre en tu elección.

 

  • SEGUNDO: Vestir ropa cómoda, pues así vestimos en nuestra casa, la sensación para la cata será mucho más fiable. Dedica tiempo a sentir la pieza seleccionada.

 

  • TERCERO: Dar al profesional información de nuestra actividad y rutina diaria, informarle de si tenemos algún tipo de patología y la sensación de confort que buscamos. El buen profesional le guiará en todo momento para hacer la correcta elección.

 

  • CUARTO: Confiar en ese profesional, pues éste debe ser buen conocedor de todos los materiales existentes a día de hoy en el mercado, así podrá guiarnos hacia el colchón más adecuado a nuestro cuerpo, también debe ser conocedor de las patologías más comunes que tenemos las personas.

 

  • QUINTO: Estás invirtiendo en salud, disfruta de la experiencia de la elección del colchón.

 

  • SEXTO: Tener un buen asesoramiento, unas buenas garantías de que el colchón elegido no va a ejercer ningún tipo de presión a nuestro cuerpo (preguntar los mmHg. que ejerce) y si va a respetar la curvatura natural de vuestra columna.

 

  • SÉPTIMO: Preguntar composición del núcleo en el caso de los colchones de nueva generación, densidades y durabilidad.

 

  • OCTAVO: Sentir el placer del descanso, y disfrutar de unos dulces sueños, sabiendo que hemos hecho una correcta elección.

La pieza más importante de nuestro dormitorio, aquella que nos arropa en nuestra intimidad, aquella que nos da sustento en las horas más vulnerables… nuestro colchón.